Joyas a mi alrededor, disfrutables. Esta semana regreso al paraíso. Será corto, pero espero que intenso en vivencias.
La reflexión la dejaré para otro momento, no lejano en el tiempo pero necesario en mi vida.
Hoy 1 mes.
Telma
Good Sisters
Lunina, 6 Julio 2009
La cotidianidad ha vuelto a mi vida, cuánto la he echado de menos!!! Han sido 9 meses de dedicación exclusiva a otras tareas, pero todo se acaba y aquello que nos parece monótono e incluso a menudo tedioso, con el tiempo te das cuenta que lo necesitas, permite llevar un control sobre uno mismo. Este regreso ha supuesto sobretodo aterrizar a la vida terrenal. Anhelaba centrarme en mis ocupaciones habituales, el caos durante un periodo de tiempo puede ser bueno pero si se alarga se convierte en cargante y desesperante en algunos momentos.
Esto me ha permitido comprobar que no soy mujer de descontrol, desorden y barullo. He constatado que me define más el control, el orden, y la tranquilidad. Ahora me encuentro en medio, esto es, entre la organización y la desorganización; buscando paulatinamente, sin cesar, el bienestar que proporciona las actividades de la vida diaria. Este habituamiento supondrá conseguirlo, fundamentalmente por el periodo estival, que se muestra acompañado de diversos factores: el calor, la luz, las vacaciones... Todo ello hace que los ritmos se enlentezcan, y de nuevo aparece la pérdida de dominio personal.
Mi actitud es positiva y luchadora, así que, con la fuerza interior y la vuelta a los mismos hábitos perdidos, lograré el control tan ansiado y tan estimulante que conlleva la asiduidad.
Telma
Dominena, 7 Junio 2009
No te buscaba pero viniste a mí. Sigilosamente has sabido conquistarme.
Me has devuelto la sonrisa a mis labios. Mis ojos brillan en la oscuridad.
Siento oxígeno renovado en mis pulmones. Aire limpio.
La ilusión se apodera de mí. Alegría de vivir.
Cada día resulta más difícil separarme de ti. Alejarme de tu olor.
Mis palabras no fluyen por mi boca. Pero percibo su presencia.
El sentimiento de bienestar recorre cada poro de mi cuerpo. Está ahí.
Oirás lo que quieres oir. Lo oirás.
Sustituiré la palabra bienestar por otra más grande. Más explícita.
Te lo debo, eres grande y te lo mereces.
Telma