

Grand Central Station

Tuve una guía que se llamaba Martin. Me llevó, por todos los montes, lagos, calles... de Montreal.
Me llevó en Ferry, a cero grados de temperatura, y me condujo a ver todos los rinconcitos de la ciudad.
Unos días más tarde, volamos a New York, visitas, tiendas, cenas, vino blanco...
De vuelta a Montreal continuamos viendo la ciudad.
Pero mi guía se queda aquí, disfrutando del frío, y yo regreso.