
Mostrando mi dicha.
Viernina, 17 Octubre 2008
Considero oportuno mostraros, en este momento, mi dicha. He sentido y siento cada vez con más fuerza la alegría de vivir, os lo cuento como la gran revelación para con mi persona. Hoy soy yo, no hay otro ser por el que miro el mundo. No hace mucho pensaba que era hermoso vivir en otro, pero ha sido una limitación en mi crecimiento personal. He constatado con pena que he vivido una vida que no era la mía. Ahora he vuelto a mí, percibo mi yo como centro de mi persona. Por ello siento extrañeza. Estoy pensando en mí, dedico momentos para mí, viviendo yo en mi cercanía y no en la distancia. Y del mismo modo que yo vivo, existe otro mundo que me rodea y aprecio. Vivo un momento dulce, dedico mi tiempo a aquello que me agrada. Disfruto, gozo y sueño. Los recuerdos son el pasado, nada más. El presente todo lo vivo. Y, con todo aquello que he aprendido y de lo que no ha pasado todavía y de lo que va a venir, viviré el futuro.
Afán de superación, lucha por no quedarme donde estoy, ansia de ir dejando atrás anécdotas de lo vivido, de llegar atravesando todo, lo bueno y lo menos bueno. El mundo se entreabre para mí. Llegan nuevas ilusiones, están ahí, preparadas para ser vividas.
L-A-L-U-N-A-C-O-N-T-I-N-U-A-J-U-G-A-N-D-O-L-A-C-I-G-U-E-Ñ-A-M-A-R-C-A-S-U-E-S-P-A-C-I-O-Y-O-R-E-C-O-J-O-S-U-F-U-E-R-Z-A-P-E-R-O-E-N-L-A-D-I-S-T-A-N-C-I-A.
Telma